La historia de Esauira: una ciudad entre cultura y emociones
- riadlyonmogador
- 6 nov 2025
- 2 Min. de lectura

Enclavada entre las dunas doradas y el océano Atlántico, Essaouira, la antigua Mogador, seduce al viajero por su autenticidad y su alma intemporal. Ciudad de los vientos, los artistas y los soñadores, cautiva por su luz única, sus murallas doradas y sus callejuelas azules que respiran la dulzura de la vida. Aquí, el tiempo transcurre de forma diferente, al ritmo de las olas y las sonrisas.
La historia de Esauira entre el mar y la luz
Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la medina de Esauira es una obra maestra de arquitectura armoniosa. Fundada en el siglo XVIII por el sultán Sidi Mohammed ben Abdallah, la ciudad fue diseñada por el arquitecto francés Théodore Cornut, dando lugar a una ciudad única: marroquí en su esencia, pero abierta al mundo en su diseño. Antiguamente puerto estratégico que conectaba África, Europa y Oriente, Esauira era el corazón palpitante del comercio de especias, oro y maderas preciosas. Hoy en día, sus murallas siguen siendo testigo de siglos de intercambios, encuentros y tolerancia.
Una cultura viva y mestiza
Esauira es un auténtico cruce de culturas. Judíos, musulmanes, bereberes, africanos y europeos han dado forma juntos a una ciudad donde se celebra la diversidad. Cada año, el Festival Gnaoua y Músicas del Mundo hace vibrar las callejuelas de la medina: tambores, cantos místicos y guembris resuenan en un espíritu de compartir y libertad. Pero la cultura en Esauira también se vive a diario: en las galerías de arte, los talleres de madera de tuya, los mercados de especias y los cafés frente al mar, donde se mezclan los aromas del comino, el aceite de argán y el aire yodado.
Una ciudad llena de emociones y dulzura
Pasear por Esauira es abandonarse a la sencilla belleza de las cosas. Por la mañana, el puerto cobra vida alrededor de las barcas azules y los pescadores que regresan con sus redes cargadas. Al mediodía, la luz acaricia las fachadas blancas y azules de la medina. Y por la noche, las puestas de sol incendian el horizonte, ofreciendo imágenes que nunca se olvidan.
Essaouira es una ciudad que se siente con el corazón más que con los ojos. Es una invitación a ralentizar el ritmo, a respirar, a reconectar con uno mismo y con el mar.
Alojarse en Esauira: viva la experiencia en nuestro riad
Para disfrutar plenamente de este ambiente mágico, nada mejor que alojarse en un riad en Esauira, en el corazón de la medina. El Riad Lyon Mogador le abre sus puertas con el espíritu de la hospitalidad marroquí, entre comodidad, encanto auténtico y serenidad. Bajo la suave brisa del océano, disfrute de un desayuno en la terraza, escuche el murmullo de las callejuelas y deje que Esauira le revele toda su poesía.
Bienvenidos a Esauira, la perla azul del Atlántico... y bienvenidos a nuestra casa, su hogar lejos de casa.


